1. Chilenitos
Son el emblema de las Fiestas Patrias, pero se disfrutan todo el año. Se caracterizan por ser livianos y crujientes.
Descripción: Consisten en dos hojarascas (masas delgadas y crocantes hechas a base de yema de huevo y un toque de aguardiente o pisco) rellenas con una generosa capa de manjar. Suelen ir espolvoreados con azúcar flor o cubiertos con merengue seco.
Beneficios: Al ser porciones pequeñas, son ideales para un "antojo" rápido. Su textura seca permite que se conserven bien a temperatura ambiente por varios días.
Aplicación: Indispensables en las "viejitas" (bandejas de dulces surtidos), celebraciones dieciocheras y como acompañamiento clásico del té o café de la tarde.
2. Alfajores de Maicena
Aunque se comparten con otros países del Cono Sur, en Chile tienen un lugar privilegiado por su textura delicada que se deshace en la boca.
Descripción: Galletas suaves hechas con una alta proporción de almidón de maíz (maicena), lo que les da una consistencia "arenosa" y pálida. Se unen con manjar y tradicionalmente se ruedan por coco rallado para que este se adhiera a los bordes.
Beneficios: Su textura es menos "pesada" que la de una galleta de harina de trigo común. Proporcionan una saciedad rápida gracias a la densidad de la maicena y el dulce de leche.
Aplicación: Muy populares en cumpleaños infantiles, pastelerías de barrio y como un regalo casero muy valorado.
3. Alfajores de Chocolate
Es la versión más "premium" y contundente, ideal para los amantes del cacao.
Descripción: Pueden tener base de hojarasca o de galleta blanda, rellenos con manjar (y a veces mermelada de frambuesa para cortar el dulzor), pero su característica principal es que están completamente bañados en chocolate (negro o blanco).
Beneficios: El chocolate actúa como una capa protectora que mantiene la humedad del relleno y la masa por más tiempo. Además, el aporte energético es mayor, ideal para los meses de invierno.
Aplicación: Se venden mucho como "snack" individual en quioscos, cafeterías y tiendas gourmet.